
Si sois viajeros de largas distancias, no os resultará difícil entender que nuestro primer día en DF se ha hecho muy largo, y es que el JET-LAG ha creado estragos en siete bio-ritmos que no llegaban a entender porqué tardaba tanto en caer el sol.
De todos modos y dejando a un lado quejas innecesarias, estamos contentísimos de estar aquí y de contároslo, más si cabe al saber el interés que está suscitando este blog.
A eso de las 6:30 tuvimos un aterrizaje fantástico en una ciudad que esconde al horizonte bajo la inmensidad de sus luces para que nadie pueda verlo, y desde ese momento hemos sido acogidos por la organización del festival . Una furgoneta (combi, según el conductor) nos ha llevado a nuestro hotel y después de una tensa espera ( lo de tensa es un decir, porque estábamos relajadamente cansados ) nos hemos instalado en el FIESTA INN con unas vistas magníficas.
Tras ello y después de comprar adaptadores para los cargadores de móviles, cámaras y demás aparatos eléctricos, el almuerzo gracias a Pepe (Director de OLLIN KAN FESTIVAL) y a la comida mexicana, nos ha dejado claro dos cosas: primero, que este festival propone una forma alternativa de entender la unión entre culturas muy alejada de la mercenaria globalización, y segundo, que antes de elegir un plato, hay que dejar que lo pruebe Gori antes, por si acaso.
Lo siguiente a sido descansar (no es muy excitante pero es la verdad)
Músicos de todo el mundo se despiden y dejan paso al FLAMENCO QUE LLEGA.
Hasta mañana cadencios.
Bracho
PD: Gracias por vuestros mensajes de apoyo a todos.